domingo, 18 de febrero de 2018

¿EXISTE UNA RECETA PARA ALCANZAR LA BUENA VIDA?


     


       El ser humano siempre ha estado en búsqueda de la “buena vida”, pero ¿qué es la buena vida? Acaso necesitamos una receta para conseguir esa buena vida? ¿O la buena vida te da felicidad?¿Es lo mismo la buena vida que la vida buena? ¿Qué es la vida buena?
       Para dar respuesta a algunas de estas interrogantes acerca de la vida buena y la buena vida haré referencia acerca “El hombre bueno para Aristóteles, el hombre feliz, es un virtuoso; y la virtud es posible si los seres humanos practican hábitos buenos”. Pérez y Gardey (2010) definen la virtud como una cualidad estable de la persona, ya sea propia de ella o adquirida durante su desarrollo o crecimiento. Muchos fueron los filósofos como Sócrates, Platón, Aristóteles, Macrobio, Plotino y Cicerón discutieron claramente de ellas considerándolas virtudes quiciales,  pero fue San Ambrosio quien las clasificó en virtudes morales.
       Las virtudes morales son las referidas a la acción o comportamiento de una persona en su entorno, ellas se clasifican en la justicia que significa dar al prójimo lo que le es debido, la fortaleza que es la capacidad de no caer en tentaciones, la prudencia actuar de acuerdo a lo correcto y la templanza que es la moderación de la atracción de los placeres.
       Santo Tomas de Aquino coloca a la virtud moral en la primera especie del predicamento cualidad. Por este motivo, considera válida (particularmente para las virtudes infusas) la definición inspirada en san Agustín de la virtud como “bona qualitas mentis, qua recte vivitur, qua nullus male utitur, quam Deus in nobis operatursine nobis” ‘la buena cualidad mental, por la que se vive rectamente y de la que nadie hace un mal uso”.
       Por otra parte, Aristóteles expuso en su libro VI llamado “La Ética de Nicómaco”  las virtudes intelectuales, que se refieren a lo que tiene que ver con la inteligencia, la capacidad de aprendizaje, diálogo y reflexión con el fin de buscar el conocimiento; el libro distingue cinco nociones, arte, ciencia, entendimiento, sabiduría y prudencia, términos que hasta la recepción medieval de la Ética habían sido utilizados, las más veces, como sinónimos.
       Tomando las definiciones anteriores se puede decir que para llegar a tener una buena vida, no solo es conocer ese cúmulo de información que muchos han escrito, definido y/o discutido, va más allá de la razón, primeramente el plano familiar, los principios y valores que poseen los padres y lo que le inculcan a ese niño, luego va a la sociedad, un entorno de acuerdo a la clase social,  el cual impacta, afecta, influye en esas virtudes morales o cardinales, y por último la decisión que toma esa persona en vivir una vida buena o sobrevivir al entorno que lo ha influenciado.
       Quizás si exista una receta para alcanzar esa utopía de la buena vida, o quizás no, para algunos filósofos como Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, hasta el mismo Bolívar que en ocasiones, cartas, discursos, manifiestos hizo referencia a las virtudes que debe poseer un buen republicano, un hombre para la sociedad, es la práctica de esas virtudes lo que conlleva a una persona alcanzar esa buena vida, una vida digna, es el hombre quien tomará la decisión y tendrá la última palabra de cómo llevar su vida en el transcurrir del tiempo.

Cap. Yudbelis Bastidas


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