lunes, 22 de enero de 2018

REALIDAD DEL SISTEMA EDUCATIVO VENEZOLANO

Educar es un reto, no cabe la más mínima duda. Eso implica guiar, llevar a otros a cumplir un objetivo señalado. Claro está, dicha guía siempre debe ser considerando las libertades individuales que hagan a los individuos implicados mejores seres humanos. Sin embargo, los modelos tradicionales no han cumplido con esas expectativas. Parece a simple vista que esa no es la idea principal de lo que se ha impartido en nuestras aulas.
En ese sentido, a través de las perspectivas observadas en los modelos de enseñanza de 14 países, se pueden evidenciar las realidades que conforman este amplio espectro educativo. Se consiguen países tales como los de América Latina, en los cuales la tradición rige sobre las capacidades humanas, considerando inteligente solamente al que posee mayores habilidades lógico-matemáticas, al que pasa más exámenes, que valga la redundancia, evalúan elementos ideales que se han desfasado de las sociedades en las que viven los estudiantes. Se muestra que este modelo no es acorde al desarrollo humano de cada ser, al que muchas veces termina siendo coartado y cegado.
Aunque en zonas geográficas diferentes, los países de Europa y del Sudeste Asiático no se escapan de estas realidades. Aunque su patrón de enseñanza se centra en lo competitivo, esta conducta no ha traído mayores alegrías a cada discente. La competencia por ser los mejores termina agotando psicológicamente a cada alumno, hasta el punto del suicidio. Es muy evidente que esos modelos no están concebidos para la socialización de los saberes, sino para la producción, para el desarrollo del capitalismo. Se sacrifican las emociones y sentimientos en provecho del capital a concebir.
La realidad a nivel mundial nos muestra que independientemente del lugar del mundo en donde se encuentren, el crimen cometido es el mismo. Ese crimen es llamado Educación. Por ello, el docente venezolano debe concentrarse en guiar a los estudiantes no por los caminos tradicionales no por el medio capitalista, sino que tiene el honroso deber de tomar de la mano a sus discípulos para que a través de su legado pueda desarrollar constantemente sus máximas cualidades humanas, las que les permitan liberarse del yugo en el que han estado sometidas desde tiempos inmemoriales. Los educadores estamos llamados a generar conciencia en nuestra amada y querida Venezuela, en plena libertad y en armonía con competencias que le permitan desarrollar la sociedad que todos queremos.

1 comentario:

  1. Importante tu aporte, en especial en el llamado a la conciencia de formación de nuestros estudiantes en pro de la libertad y armonía, que nadie mas la provee, sino la educacion. Para hacer de nuestro país una sociedad de amplio desarrollo y de libertad de pensamiento.

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